Dejando huellas en la arena

26 agosto, 2026

En el marco del Día Mundial de la Parálisis Cerebral, compartimos la historia de Mayne Laborde, una historia que habla de rehabilitación, desafíos, aceptación y, sobre todo, de la posibilidad de disfrutar de la vida de muchas maneras.

Desde sus primeros pasos, parte de la rehabilitación de Mayne consistió en caminar sobre la arena. Durante su infancia, las playas de Necochea fueron escenario de ese proceso, aunque no siempre resultó sencillo: la sensibilidad de sus pies y las altas temperaturas de la arena hacían necesario tomar diferentes precauciones.

Años después, una nueva visita al mar le presentó otro desafío. Después de caminar descalza hasta el agua, tuvo que encontrar la manera de regresar cuando la arena se volvió demasiado caliente. Su falta de equilibrio le impedía simplemente ponerse de pie para calzarse. Entonces decidió pedir ayuda y consiguió una silla que le permitió resolver la situación y continuar disfrutando de la playa.

Pero detrás de esa anécdota hay algo mucho más profundo.

Mayne cuenta que le llevó años aceptar su cuerpo, sus piernas y la posibilidad de exponerse a las miradas de los demás. Hasta que decidió que también tenía derecho a disfrutar del mar, a su manera y en sus propios tiempos.

Su relato nos invita a cambiar la mirada sobre la discapacidad: no se trata solamente de las dificultades que una persona encuentra, sino también de las múltiples maneras que existen para vivir, participar y disfrutar.

Porque una persona con parálisis cerebral puede encontrar obstáculos, necesitar apoyos o hacer las cosas de una manera diferente. Pero eso no significa que deba dejar de hacerlas.

Como expresa Mayne en su historia, siempre habrá miradas que admiren, que cuestionen o que rechacen. La clave está en poder vivir de acuerdo con los propios tiempos y con las propias formas de hacer.

Y quizás esa sea la huella más importante que dejó aquella jornada en la playa: demostrar, también a quienes la estaban observando, que se puede vivir y disfrutar de infinitas maneras, aun con parálisis cerebral.

Hay huellas que desaparecen con el viento o con las olas. Y hay otras que permanecen como aprendizaje.

Esta es una de esas historias.

📖 Leé la historia completa de Mayne Laborde:
Dejando huellas por Mayne laborde

Por Mayne Laborde — “Mil modos de hacer”